Todo es comida
Siento que me estoy perdiendo de mucho gracias a esto.
La cantidad de fiestas y reuniones que he evadido con tal de no comer es realmente triste, sobre todo considerando que no ha servido de nada, porque después de todo sigo estando gorda. No me explico cómo es posible, porque de verdad nunca como lo suficiente como para engordar tanto, supongo que de verdad mi metabolismo está arruinado.
Me llama la atención que aún comiendo menos de 600 kcal diarias no esté bajando de peso, las tengo bien contadas, no tiene ningún sentido. Con un déficit de este tipo no es posible que no haya bajado nada, esta semana solo bajé 100gr. Sé que suena muy estúpido pero me da ganas de llorar, porque he hecho grandes sacrificios, y no está sirviendo para nada. ¿Qué se supone que haga? No puedo comer más, de verdad no puedo, sobre todo cuando mis opciones están tan limitadas. Casi todo está prohibido por la otra parte de mí. Ha llegado a un punto en el que es mucho más fácil enlistar mis comidas permitidas que las prohibidas.
Debido a que todo está prohibido, difícilmente existe un lugar al que pueda ir sin que represente una tortura, todo está lleno de comida siempre. El centro, cualquier plaza comercial, cualquier parque. Se siente como si me persiguiera todo el tiempo.
A veces cuando veo ciertas comidas me dan ganas de llorar, y trato de hacer que la gente a mi alrededor coma lo que sea que yo quiero comer, porque me produce cierta satisfacción saber que al menos ellos pueden hacerlo.
No creía lo que decían sobre que esto se ponía peor, para mí antes ya estaba lo suficientemente mal. Pero es verdad, ahora lo escucho mucho más claro.
"No te atrevas a tocar eso", "no le añadas nada", "no mires eso", "no bajes", "di que ya comiste".
De verdad me está hablando, y ahora no es un instinto, sino un verdadero pensamiento, una voz.
Suena a esquizofrenia, pero no lo es, porque después de todo yo sé que sigo siendo yo, ¿Pero qué parte de mí? Porque yo no hago el esfuerzo consciente de tener esos pensamientos, al menos no siempre.
En las mañanas cuando después de todo no he bajado absolutamente nada me pregunto si será porque tomé mucha agua o si mi báscula está averiada, pero por dentro alguien me dice "es porque ayer comiste dos tortillas, ¿Qué esperabas?". Y es muy cruel, nunca hay nada positivo para decir, y estoy desesperada por ser capaz de merecer algún halago.
No soporto saber que ya no me veo como solía hacerlo, me molesta tanto, no entiendo cómo pude dejar que ocurriera. Supongo que eso es lo que más me molesta, y quizás es la razón por la que esto ha empeorado. He notado que siempre se pone peor después de que subo de peso, así que parece que en verdad estoy condenada a pasar por esto toda mi vida. Y eso no es una vida.
De verdad deseo que acabe matándome.
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