En una cubeta

Hace varios años fui al cine y me dieron dos cubetas para palomitas junto con los boletos, aunque eran de Cars y realmente feas decidí quedármelas. Una de ellas está llena con objetos varios que no uso, la otra está vacía, guardada en mi ropero.
Una noche bajé a cenar, planeaba tomar solamente un café, pero toda mi familia estaba cenando y acabé dándome un pequeño atracón: comí mucho pan, café, leche, queso y quién sabe qué otras cosas. La única razón por la que me permití hacer eso fue que creía que tendría la oportunidad de vomitar en algún lado, y tenía en mente la cubeta que está metida en mi ropero.
En esa época aún no sabía provocarme el vómito, se me hacía muy complicado siquiera darme náuseas porque no metía mis dedos lo suficientemente profundo por miedo a hacerme daño. Esa noche estuve intentando vomitar por un par de minutos, mis ojos estaban llorando mucho y la cubeta estaba llenándose de saliva, pero nada de comida salía.
Me di cuenta de que no podría y lo dejé, pero me sentía como si el mundo se acabara, había comido todo eso y ahora no había manera de deshacerme de ello. Me senté frente a la computadora y se lo conté a una persona de Tumblr. No fue de ayuda.

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