Realmente necesito bajar de peso
Difícilmente alguien vendría a decirme que estoy gorda ahora mismo, y sin embargo, yo no veo más que una enorme bola de grasa. Mi estómago tiene esa forma rara de la gordura, ese levantamiento por encima de los huesos que yo sé que no debería estar ahí, casi puedo ver los puntos exactos en los que no debería haber nada, pero hay.
En mayo, mi falda de la escuela comenzó a quedarme apretada. Tenía bastantes meses sin apretarme en absoluto, es más, tenía que doblarla y ponerle alfileres para que se mantuviera en mi cintura, porque si no se resbalaba hasta la cadera. Notar que me apretaba de esa forma y que cuando me doblaba para dormir en mi silla me lastimaba fue para mí un golpe duro. No soportaba sentir la falda alrededor de mi cintura, lo odiaba tanto que la desabotonaba la mayor parte del tiempo.
Mi madre me ofreció que me hicieran una falda nueva este semestre, pero yo dije que no. Fácilmente podría haber conseguido una que se ajustara más a mi cuerpo actual, pero no quiero, yo quiero que la próxima vez que necesite una falda nueva sea porque esta me queda grande, no pequeña.
Ahora que una persona más sabe sobre mis problemas las cosas podrían ponerse un poco más complicadas. No quiero ser una mentirosa, pero sin importar lo que haga acabaré siéndolo, tan sólo tengo que decidir a quién prefiero mentirle.
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