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Mostrando entradas de agosto, 2018

Tengo que ser fuerte

No puedo morir. Tengo que hacer todo lo posible para seguir viva.

Mi muerte

Es tan difícil aceptar que mi vida a va a acabar. Va a ser así, ¿verdad? Yo sé que en verdad moriré muy pronto. Nunca quise vivir, siempre he odiado estar viva, no ha habido un momento de mi vida en el que haya disfrutado de estar aquí, desde que tengo uso de razón, todo ha sido pérdidas, esfuerzo y problemas. No me gusta estar aquí, me quiero ir. Lo pienso tan a menudo, casi todos los días, desde hace ya más de 3 años. Y cada vez se siente más cerca, mi muerte comienza a sentirse como un hecho inevitable y próximo. Pensar en ello es muy difícil, no logro hacerme una idea de lo que no estar significa, pero sí que conozco la sensación de estar, y no me gusta para nada. No, la vida no es fácil, no para mí. Voy a morir y me duele mucho imaginar mi propia muerte, casi siento la necesidad de comenzar a lamentar mi pérdida. Los suicidios siempre son tristes, siempre había tanto futuro...

Todo es comida

Siento que me estoy perdiendo de mucho gracias a esto. La cantidad de fiestas y reuniones que he evadido con tal de no comer es realmente triste, sobre todo considerando que no ha servido de nada, porque después de todo sigo estando gorda. No me explico cómo es posible, porque de verdad nunca como lo suficiente como para engordar tanto, supongo que de verdad mi metabolismo está arruinado. Me llama la atención que aún comiendo menos de 600 kcal diarias no esté bajando de peso, las tengo bien contadas, no tiene ningún sentido. Con un déficit de este tipo no es posible que no haya bajado nada, esta semana solo bajé 100gr. Sé que suena muy estúpido pero me da ganas de llorar, porque he hecho grandes sacrificios, y no está sirviendo para nada. ¿Qué se supone que haga? No puedo comer más, de verdad no puedo, sobre todo cuando mis opciones están tan limitadas. Casi todo está prohibido por la otra parte de m...

No puedo hablar

No puedo quejarme de esto con la gente, porque siempre que lo hago recibo la misma respuesta. Miradas más incrédulas que preocupadas y siempre la sugerencia de "simplemente dejar de hacerlo". Sé que parece muy fácil, yo también pienso que debería serlo, pero por algún motivo no lo es, y esa sugerencia siempre me hace sentir un poco estúpida, porque me lo dicen como si fuera algo innovador que nunca se me podría haber ocurrido. Ayer creí tener la confianza de comentarlo, pero la mirada que recibí fue realmente inesperada. Me dicen que cuento con ellos, que están ahí para apoyarme cuando me sienta mal, pero justo cuando me siento peor, no pueden soportar escucharme. No quieren realmente estar cerca de alguien que está pasando por este tipo de situación, supongo que la ignorancia es un tanto intimidante.

Restricción

Me pregunto por qué no he hablado hasta ahora de algo tan importante como lo es la restricción y el ayuno. La verdad es que es así como inició todo esto, y de hecho ha sido la fase más larga e importante de todo este trayecto. Me paso mucho tiempo planeando lo que voy a decir para evitar comer, pensando en maneras de justificarlo, en maneras de evadirlo. Hago planes de lo que haré al día siguiente relacionado con la comida. En un primer momento puede sonar algo descabellado pero lo que mejor funciona es ayunar 24 horas. He perdido 5 kilos en dos semanas haciendo solo eso. Como en el almuerzo y no vuelvo a comer hasta el almuerzo del día siguiente. De esa forma ayuno por 24 horas, así que se podría decir que paso el día entero sin comer. Yo preferiría que mi única comida fuera el desayuno pero no es posible gracias a mi familia. También es complicado soportar la tentación de aceptar la comida que me da mi herm...

Cómo arruina mi vida

Cada día festivo, cada fin de semana, cada obsequio inesperado, se convierte en un problema. Tengo que planearlo todo, siempre, si voy a comer el domingo tendría que ayunar el sábado. Pero, ¿Y si no me avisan a tiempo? No quiero ir, pero no puedo no ir. Y si no voy me asustaré de mí misma al notar las cosas que hago con tal de no correr riesgos. Lo estoy haciendo ahora, y lo hago frecuentemente. Es horrible vivir así, evitando algo que todos adoran tanto, todo parece girar alrededor de la comida, es casi como si a nadie se le ocurriera nada más que hacer aparte de salir a comer, todo involucra comida, siempre. Por eso prefiero no salir nunca, pero también me arrepiento de eso, porque le estoy regalando mi juventud a un miedo tan estúpido e irracional como este. Y cuando me quedo sola, a pesar de no quererlo, siempre acabo comiendo y vomitando. Es casi como si me obligaran a hacerlo. Pasé al lado del cereal, ví que había...

Lágrimas

Me pregunto si lloro lo suficientemente como para considerar que es un problema. Las cosas de la vida diaria, los problemas de los demás y del mundo en general no suelen afectarme en absoluto, no pueden hacerme llorar a base de palabras, y difícilmente un dolor físico será suficiente para conseguirlo. Probablemente soy emocionalmente más fuerte que muchas personas, pero aún así lloro. No lloro frecuentemente, pero cuando lo hago suele durar bastante, quizás horas. A menudo ocurre durante la noche, porque es entonces cuando puedo hacerlo sin tener que preocuparme de que me vean y me pregunten qué me pasa. No hablo de tener los ojos húmedos, sino de muchas lágrimas que ni siquiera me dejan ver bien. Y cuando ocurre es difícil parar, es difícil llorar así en silencio. A veces no tengo muy claro por qué estoy llorando, a menudo no se trata de un problema en particular, más bien lloro por mi vida entera, por la...

Todo está adentro

El mundo es hermoso, la vida es hermosa, hay muchas cosas que hacer, saber y ver, vale la pena estar aquí. A veces trato de convencerme de eso, y en ocasiones lo consigo, pero muy brevemente, porque casi al instante regreso al mismo lugar de siempre, a escuchar y ver lo mismo, si hay noticias suelen ser malas, nada es bonito y nada es motivo de risa, así como tampoco lo es de llanto ni quejas. No es nada en particular, tan sólo es. Me pregunto a veces por qué no soy capaz de apreciar la belleza de este mundo, esa que el resto de las personas sí parecen ver, y supongo que la respuesta tiene que ver únicamente con el tipo de vida que llevo. Nada se puede, nunca vale la pena intentar nada porque después de todo nada realmente importa y la cantidad de inconvenientes por ley excede a las ventajas de hacer casi cualquier cosa, ningún esfuerzo es necesario, nunca debería estar haciendo eso, nunca debería estar pensando eso, yo estoy mal y lo ...

Hoy me siento realmente mal

Gané dos kilos en dos días. Y ni siquiera comí tanto. Y ni siquiera quería comer lo que comí. Y ni siquiera lo disfruté tanto. Me costó tanto bajarlo, días de dolor, el horrible sabor del vómito, mi corazón acelerado a media noche, el dolor de estómago, los mareos, el cansancio, de el estrés, los rugidos, todo eso para nada. Por algo que no quería. Me repugna tanto, me da tanto asco. Tanto lo que hago como lo que me hacen, no lo soporto, es asqueroso, quisiera poder morir rápidamente de esta forma, quisiera irme a dormir por días, hasta morir. ¿Es verdad que esto puede matarme? Un ataque el corazón, parece limpio, casi digno, ningún dolor de muerte puede ser tan grande como el que me causa el simple hecho de estar viva. No estoy exagerando, no puedo ser feliz, esto no es vida, no puedo soportar más tiempo aquí. Será así sin importar lo que haga, nunca podré ser feliz, ...

Líquido

No hay nada que odie más que vomitar líquido. Puedo soportar cosas horribles como el pan e incluso la granola, pero el líquido me parece demasiado asqueroso. Hoy me quedé sola en casa. De verdad no tenía la intención de vomitar, pero cuando bajé y pasé al lado del cereal no pude resistir la tentación. Ni siquiera estaba tan bueno ahora que lo pienso, pero en el momento parecia una buena idea. Le puse bastante leche, más de una taza, y ese es mi límite de leche al día, así que sí era la gran cosa. Le puse dos puños de cereal y lo comí en pocos minutos. Y por supuesto, tenía que ir a deshacerme de ello. La ventaja de que no haya nadie en casa es que puedo hacer todo el ruido que quiera, y sí que hice bastante, porque no paraba de vomitar líquido. ¿Por qué era tanto? No recordaba haber tomado tanto. Fue bastante cansado y sabía asqueroso, por eso es que odio tener que hacer eso. ...

No veo nada

Me molesta mucho ver tan poco avance, a pesar de todo el esfuerzo. Es poco, pero al menos ocurre, eso es lo que me gusta pensar para consolarme. La verdad es que nunca noté un gran cambio, principalmente porque lo único que pierdo es masa muscular y al ganar gano solo grasa, así que el avance, a menos que ayune por días, es casi imperceptible. Podría hacer ejercicio, pero es un tanto complicado si no como suficiente, y si como siento que no sirve de nada y no vale la pena. Me urge bajar al menos 5 kilos antes de regresar a clases en tres semanas, sé que se puede porque lo he hecho antes, pero también hay que tomar en cuenta que aquella vez no estaba tomando anticonceptivos, y la verdad es que sí me hacen engordar, en condiciones normales ya debería haber bajado unos tres kilos más. No quiero regresar a la escuela más gorda que cuando me fui, sería el peor fracaso posible. ¿Por qué tengo que pensar así ?

Chocolate

El otro día, en un día de ayuno bastante bien logrado, bajé al baño mientras mi familia cenaba. Inconscientemente me senté y pensé que nada me apetecía más que una taza de leche con chocolate. Mientras la tomaba me di cuenta de lo que estaba haciendo e inmediatamente la solté y la guardé en la parte de atrás de mi refrigerador. No la boté por pena y porque en realidad sí quería tomarla, quizás dentro de unos días, o como la única comida de mañana, porque la leche chocolatada tiene muchísimas calorías. La dejé y me fui, pero durante esas horas no dejé de pensar en ello, realmente me molestaba haberla preparado en primer lugar, y también quería ir y tomarme el resto. Finalmente me rendí y bajé por ello, me lo tomé en segundos e incluso me atreví a comer también algunas cosas más, y cuando terminé me negué por completo a irme a d...

Queso

La crema de queso que hizo mi madre estuvo deliciosa. Es una lástima que el queso esté en mi lista de comidas prohibidas. Después de comer un sándwich en el almuerzo aún seguía queriendo comer más, así que bajé. Desde el momento en el que comencé a comer el primer pedazo de pan sabía que tendría que vomitarlo después, pero aún así estuvo delicioso. No contaba con lo desagradable que sería deshacerme de ello, está entre las cosas más asquerosas que he tenido que vomitar. Normalmente suelo decir que hay una gran diferencia entre vomitar a propósito y por enfermedad. Cuando uno vomita por enfermedad, suele saber muchísimo peor, no sé por qué. Pero esta vez, sabía mucho peor que si hubiera estado enferma. El queso es muy ácido al parecer, nunca se me había quemado tanto la garganta, y el pan es ya de por sí conflictivo, porque se convierte en un bola y suele lastimar. Así que esta vez fue más incómodo de lo normal. No sé si me deshice de todo, pero paré después de poco tiempo porque en...

Inspiración

Qué raros han estado siendo los últimos días, desde que accidentalmente revelé este pequeño secreto. Se me hizo tan extraña esa reacción, nunca pensé que a alguien pudiera impresionarle tanto esta situación, ¿es en verdad tan difícil de asimilar? Sorprendentemente, para mí no lo es tanto. Yo no sé cómo reaccionaría si alguien me contara algo así, quizás me daría algo de lástima pero bueno, no hay nada que se pueda hacer. Apagó la televisión y me pidió que repitiera lo que acababa de decir. Yo me negué y le dije que era una broma, que nunca haría algo así, pero me respondió que sabía que no era broma. Acabé diciéndole todo. Y se quedó ahí con esa expresión que tanto me llamó la atención, por lo inesperada que era. Ciertamente no puede ayudarme, nadie puede hacerlo, pero no creo que sea para tanto. Hablo en serio cua...

Costillas

Quiero ver mis costillas de nuevo, y quiero verlas mejor. Antes me quejaba de que solo eran visibles al levantar los brazos, y ahora desearía poder verlas aunque sea de esa forma. Yo sé que es una idea muy extraña pero no puedo evitar pensarlo, el no poder verlas representa para mí un gran fracaso, un retroceso. Yo quería que estuvieran visibles todo el tiempo, aunque eso me haría ver enferma definitivamente. Estoy segura de que nunca llegaría a ese punto, pero el simple hecho de quererlo es por sí solo bastante preocupante. No tengo derecho a preocuparme por mí misma, porque soy yo quien lo está haciendo, ¿verdad?

Ahora todo es sobre deshechos

Una vez expuesta mi desagradable situación es un poco incómodo hablar de cualquier cosa que se le relacione. A menudo lo considero una especie de reto, de amenaza. Eres un asco, porque estás haciendo mal algo que podrías hacer bien y no quieres parar, ni siquiera sabes distinguir lo bueno de lo malo. Eres un asco porque has decidido hacer esto sin que nadie te influenciara. Eres un asco porque desperdicias la comida. Eres un asco porque vomitas. Es mucho peor que no comer, no porque haga más daño, sino porque da asco, me hace repulsiva. Es asqueroso, desagradable, repulsivo, indeseable. Y siendo así ¿No debería odiarme por ello? ¿Por qué en cambio me siento tan limpia cuando lo hago? No me hables de vómito, porque es tan asqueroso. No me hables de ello, yo no tengo nada que ver con eso, todo es una más de mis mentiras. Uno de mis intentos de merecer un poco más de todo.

Pero quiero sufrir más

¿Merezco sufrir? Lo merezco por creer merecerlo. Es inútil preguntarme si es algo que merezco, simplemente es algo que quiero hacer. ¿Sabes algo? El dolor físico es algo bastante extraño para mí, me pregunto a veces si a todo el mundo le ocurre, pero cuando siento un dolor muy fuerte, por algún motivo poco después comienzo a pensar que me gustaría volver a sentirlo. Quizás es por eso que he acabado haciendo tantas cosas que me duelen. No suelo quejarme del dolor físico, ni de ninguno de hecho, lo llevo en silencio y durante mucho tiempo lo he mantenido en secreto sin problemas. ¿Quién podría imaginar algo así de mí? Odio la atención también, pero cuando me hago esto no lo estoy haciendo por nadie más que por mí. Estaría bien ser lo suficientemente patética como para merecer mi propia compasión, pero ¿en verdad llegará el día en el que considere que ya no ...

No estoy sufriendo tanto

No es para tanto, realmente. Si me quejo tanto en ocasiones es únicamente porque a veces desvarío y pienso que mi vida sería realmente mejor si no tuviera que pasar por esto, pero ante todo debo ser realista, y la realidad es que todo sería patético aún si pudiera comer en un restaurante diferente todos los días. No comer no es tan difícil, vomitar es de hecho bastante fácil. No hay mucho dolor de por medio, aunque sí bastantes malestares. Pero en general, ¿Hay acaso alguien que no experimente alguno que otro malestar de vez en cuando? Los rugidos, el frío, las estrellitas que veo cuando me levanto, no son para tanto, no hay ningún dolor lo suficientemente fuerte en todo el proceso como para que yo tenga derecho a quejarme. De hecho, me hace sentir muy bien. Me siento tan limpia, como si pudiera flotar. La situación es complicada porque cuando estoy ayunando siento que merezco muchos cuidados, me dan ganas de usa...

Realmente necesito bajar de peso

Difícilmente alguien vendría a decirme que estoy gorda ahora mismo, y sin embargo, yo no veo más que una enorme bola de grasa. Mi estómago tiene esa forma rara de la gordura, ese levantamiento por encima de los huesos que yo sé que no debería estar ahí, casi puedo ver los puntos exactos en los que no debería haber nada, pero hay. En mayo, mi falda de la escuela comenzó a quedarme apretada. Tenía bastantes meses sin apretarme en absoluto, es más, tenía que doblarla y ponerle alfileres para que se mantuviera en mi cintura, porque si no se resbalaba hasta la cadera. Notar que me apretaba de esa forma y que cuando me doblaba para dormir en mi silla me lastimaba fue para mí un golpe duro. No soportaba sentir la falda alrededor de mi cintura, lo odiaba tanto que la desabotonaba la mayor parte del tiempo. Mi madre me ofreció que me hicieran una falda nueva este semestre, pero yo dije que no. Fácilmente podría hab...

Inconvenientes

Obviamente vomitar es en general una experiencia bastante incómoda, aunque con el tiempo es normal acostumbrarse un poco a todas las sensaciones. Aún así, hay cosas que me fastidian particularmente de todo ese proceso tan grotesco. Lo primero es los sabores. Supongo que la mayor parte de la gente normal detesta el sabor del vómito, es un sabor muy desagradable, a menudo se le usa como referencia para hablar de malos sabores. Claramente también odio ese sabor. Hay algunos alimentos que por algún motivo no saben tan mal al sacarlos, pero la mayoría sí agarran inmediatamente ese distintivo sabor a vómito, y es incluso peor cuando en lugar de ser sólo masas de comida medio digeridas salen líquidos mezclados con ácido. El ácido es lo peor del mundo, sale cuando tomo algún jugo de sobre, pero es insoportable cuando se trata de alguna fruta como la sandía o la piña. Sí, definitivamente la piña está entre las peores cosas posibles para vomitar. Y no sólo la comida sabe terrible al traerla de ...

En una caja

En una ocasión me llevé un pedazo de rosca bastante grande a mi cuarto, ni siquiera lo disfruté tanto, porque sabía que después tendría que vomitarlo, y hacerlo en el baño no era una opción. Pensé inmediatamente en una caja pequeña que tengo en el cuarto. Puse una bolsa adentro de la caja y comencé a tocar mi garganta para provocarme. Estuve así bastantes tiempo, y estando parada de esa forma era mucho más complicado, además de que la caja era demasiado pequeña y tenía que tener cuidado de que no saliera fuera de ella. Y no salió, por suerte. Me sorprendió que estuviera así de caliente, y que hubiera pasado tan poco tiempo en mi estómago que aún tenía el mismo aspecto que cuando lo mastiqué, incluso el olor no era tan diferente. Cerré la bolsa y la puse dentro de otra bolsa, la cual envolví en un periódico y metí en mi bote de basura, en donde se qued...

La rosca

Para el cumpleaños de mi hermana mi madre encargó una rosca. Inicialmente planeaba darle sólo una pequeña mordida pero fue inútil, era increíblemente deliciosa, no recuerdo haber probado un postre que me gustara tanto antes. Sin embargo, en aquella ocasión no quería vomitarlo, fue una época en la que estaba evitándolo porque se había vuelto simplemente demasiado desgastante. Pero un mes después mi madre compró otra rosca, más pequeña, para regalarle a un maestro. Al final decidí no dársela al maestro, porque me gustaba demasiado y no quería que él la tuviera. Esa era otra parte de mí actuando, porque una vez que tuve la rosca en mi casa noté que había sido un error, ahora estaría tentada a comerla. Y así fue. Los siguientes dos días estuve arrancándole pedazos todo el día, y cuando lo hacía casi siempre lo vomitaba. Me asusté de lo extrema qu...