Una situación algo triste
Se supone que los desordenes alimenticios arruinan tu vida, y podría cualquier día decir que mi vida es miserable por lo mucho que la comida importa en mi vida, y aunque no estaría mintiendo tampoco estaría diciendo toda la verdad. Lo cierto es que mi vida ya era miserable desde mucho tiempo antes de siquiera comenzar a preocuparme por mi peso, de hecho, creo que lo horrible que era mi existencia permitió que esto llegara a ocurrir.
¿Sabes? No hay nada en mi vida que pueda controlar. Todo está fuera de mi control, todo sobre mí es manejado por mis padres o por gente que no conozco, y por mucho que me esfuerce nada de lo que hago parece realmente tener resultados. Pero, ¿sabes qué puedo controlar y de lo cual sí puedo obtener resultados? Así es, mi cuerpo.
Una vez escribí algo así en mi blog: "Sí, mi vida es horrible pero al menos estoy bajando de peso". Así todo este desastre cobra mucho sentido.
Soy lo suficientemente inteligente como para darme cuenta de lo que estoy haciendo, para analizarlo y para saber que está mal, pero lo inteligente no me quita lo débil. No puedo dejar de hacerlo.
Mi situación es desesperante, y aunque ahora no me siento tan hundida como antes, en realidad creo que nunca había estado peor. ¿Cómo es posible? La pasé mucho peor al principio de todo este lío, a pesar de que era menos horrible que ahora. Es increíble la capacidad de adaptación que puede uno tener.
Me gusta pensar en mí como si no me conociera, como si fuera alguien totalmente ajena a mí, porque de esa forma puedo observar mi situación y mi comportamiento más objetivamente, sin sentirme mal por mí misma. Y la verdad es que quizás debería permitirme sentir desgraciada de vez en cuando, pero no, así las cosas funcionan bien.
Si no fuera capaz de separarme a mí misma de mis acciones tal vez este blog no existiría, porque no podría describir las cosas que hago con esa tranquilidad.
Cuando tengo que ser yo, y hablar en persona sintiéndome más yo que nunca, simplemente no sale ni una sola palabra acerca de este problema. No puedo decir en voz alta que vomito casi todos los días y que solo como migajas y café, es algo tan vergonzoso y tan difícil de relacionar conmigo, simplemente es más fácil pensar en ello como algo de lo que he oído hablar, y no algo que realmente hago.
¿Sabes? No hay nada en mi vida que pueda controlar. Todo está fuera de mi control, todo sobre mí es manejado por mis padres o por gente que no conozco, y por mucho que me esfuerce nada de lo que hago parece realmente tener resultados. Pero, ¿sabes qué puedo controlar y de lo cual sí puedo obtener resultados? Así es, mi cuerpo.
Una vez escribí algo así en mi blog: "Sí, mi vida es horrible pero al menos estoy bajando de peso". Así todo este desastre cobra mucho sentido.
Soy lo suficientemente inteligente como para darme cuenta de lo que estoy haciendo, para analizarlo y para saber que está mal, pero lo inteligente no me quita lo débil. No puedo dejar de hacerlo.
Mi situación es desesperante, y aunque ahora no me siento tan hundida como antes, en realidad creo que nunca había estado peor. ¿Cómo es posible? La pasé mucho peor al principio de todo este lío, a pesar de que era menos horrible que ahora. Es increíble la capacidad de adaptación que puede uno tener.
Me gusta pensar en mí como si no me conociera, como si fuera alguien totalmente ajena a mí, porque de esa forma puedo observar mi situación y mi comportamiento más objetivamente, sin sentirme mal por mí misma. Y la verdad es que quizás debería permitirme sentir desgraciada de vez en cuando, pero no, así las cosas funcionan bien.
Si no fuera capaz de separarme a mí misma de mis acciones tal vez este blog no existiría, porque no podría describir las cosas que hago con esa tranquilidad.
Cuando tengo que ser yo, y hablar en persona sintiéndome más yo que nunca, simplemente no sale ni una sola palabra acerca de este problema. No puedo decir en voz alta que vomito casi todos los días y que solo como migajas y café, es algo tan vergonzoso y tan difícil de relacionar conmigo, simplemente es más fácil pensar en ello como algo de lo que he oído hablar, y no algo que realmente hago.
Comentarios
Publicar un comentario