Entradas

Mostrando entradas de abril, 2018

Sí, pero yo no tengo un trastorno alimenticio

Sí, quizás cuento las calorías de todo lo que como, pero yo no tengo un problema. Sí, quizás me siento identificada con las anoréxicas, pero yo no soy anoréxica. Sí quizás vomito cuando como de más, pero yo no soy bulímica. Yo nunca tengo un problema. Todo está bajo control. Já. Suena como que estoy bromeando, pero no lo estoy haciendo, a menudo de verdad pienso que no tengo un problema. Que sí, las personas que tienen problemas alimenticios y yo coincidimos en varias cosas pero hey, eso no quiere decir que yo también tenga un problema. No puedo auto diagnosticarme algo tan serio, ¿cómo podría atreverme a hacer eso? Ni siquiera me atrevo a decirlo porque para mí suena tan sólo demasiado irreal, demasiado falso. "Tengo anorexia". No, yo no tengo nada de eso.

No quiero comer nada, lo quiero comer todo

A veces simplemente tengo ganas de comer lo que sea, no es porque tenga hambre o porque se me haya antojado nada en particular, tan sólo quiero comer cualquier cosa. Desde que comenzó mi época de restricción comencé a desarrollar hábitos alimenticios un tanto extraños, como nunca querer servirme nada en un plato, comer todo arrancándole pequeños pedazos con los dedos en lugar de usando cubiertos y comer sólo un pedazo de cada cosa, comer cosas que no combinan con las otras, ¿me estoy explicando lo suficientemente bien? Supongo que esos fueron hábitos que desarrollé en parte gracias a la necesidad de comer rápido para vomitar antes de que llegara mi familia y en parte por las ansias por comer aunque sea un pequeño pedazo de lo que sea mientras estoy a dieta. Yo en realidad no tendría ningún problema no comiendo en varios días, pero no me quiero arriesgar a parecer sospechosa y que la gente piense que tengo algún problema alimenticio y a menudo le doy pequeñas mordidas a lo que sea qu...

Una situación algo triste

Se supone que los desordenes alimenticios arruinan tu vida, y podría cualquier día decir que mi vida es miserable por lo mucho que la comida importa en mi vida, y aunque no estaría mintiendo tampoco estaría diciendo toda la verdad. Lo cierto es que mi vida ya era miserable desde mucho tiempo antes de siquiera comenzar a preocuparme por mi peso, de hecho, creo que lo horrible que era mi existencia permitió que esto llegara a ocurrir. ¿Sabes? No hay nada en mi vida que pueda controlar. Todo está fuera de mi control, todo sobre mí es manejado por mis padres o por gente que no conozco, y por mucho que me esfuerce nada de lo que hago parece realmente tener resultados. Pero, ¿sabes qué puedo controlar y de lo cual sí puedo obtener resultados? Así es, mi cuerpo. Una vez escribí algo así en mi blog: "Sí, mi vida es horrible pero al menos estoy bajando de peso". Así todo este desastre cobra mucho sentido. Soy lo suficientemente inteligente como para darme cuenta de lo que estoy hac...

Algo de historia y planes

La primera vez que vomité fue hace relativamente poco, de hecho, me sorprendo mucho cuando caigo en la cuenta de que todo ha pasado en tan poco tiempo, porque para mí todo ha sido un proceso lento. No sé cómo describir la forma en la que ha pasado el tiempo para mí, se siente al mismo tiempo como si estuviese dormida todo el tiempo y como si no pudiese estar más despierta. Mi época restrictiva comenzó más o menos a mitad del 2017, pero creo que se puso realmente serio hasta noviembre, cuando comencé a comer sólo 600kcal al día. Para enero ya había bajado 7 kilos, de los cuales subí 4 desde marzo. Mi peso está fluctuando muy rápido, y no tengo la clásica "ventaja" de los desordenes alimenticios, la cual es la pérdida de peso notoria. A mediados del 2017 estaba más gorda que nunca, pesaba 54kg, y para noviembre ya pesaba 52kg. Entre noviembre y la mitad de enero bajé de 52kg a 47kg. Sobre cómo ocurrió la transición de restricción a purga, tengo mi propia hipótesis. Lo que oc...

Signos de bulimia algo inusuales

Hormigas en el inodoro Cuando vomitas y no lavas bien el inodoro quedan algunos restos de comida en los costados, y si vives en un lugar donde hay muchas hormigas es muy probable que el inodoro se llene de hormigas. Esto podría pasar desapercibido o no levantar sospechas porque las otras personas de la casa podrían pensar que son atraídas por los deshechos típicos del inodoro, pero la persona que vomitó sabe bien la causa real. Sacar la basura Alguna veces una persona vomita en su cuarto, a menudo en bolsas o en un cubo de basura. Así que si una persona comienza a ser demasiado insistente en sacar su propia basura o si saca la basura con demasiada frecuencia o a horas un tanto extrañas, es probable que esté deshaciéndose de su vómito. Cuarto apestoso De nuevo, si se siente un ligero (o fuerte) hedor proveniente del cuarto de alguien que casualmente pasa mucho tiempo en ese cuarto habría que preguntar de dónde proviene el olor, si la persona se pone nerviosa o si le echa la culp...

Cuando viva sola

Cuando tenía más o menos 12 años comencé a molestarme por tener que comer lo que mi madre hace. Sé que muchos aprecian mucho el hecho de que alguien les haga la comida, pero para mí es una tortura. No me gusta la comida bien hecha, la comida que sabe bien, no me gusta ir a restaurantes y no me gusta que nadie haga mi comida. Y no es porque de verdad no me guste esa comida, sino porque me estresa mucho no saber qué es lo que tiene, cómo lo prepararon, si usaron aceite, cuánta sal le pusieron, cuántas calorías tiene cada cosa. Puede ser la comida más deliciosa del mundo, pero no saber qué es lo que tiene adentro me frustra demasiado. Incluso cuando como sin pensar en ello acabo pensándolo unos minutos después de terminar, no es algo de lo que pueda escapar. ¿O sí? ¿Puedo escapar de esto? Con mis raros problemas de conducta ocurre lo mismo que con mis sentimientos, me siento muy estúpida cuando los llamo de una forma específica, no me gusta categorizarme porque no sé realmente de lo...

No descanses

Estuvo muy bien aquello de no vomitar por dos semanas, pero no lo disfruté en absoluto. A pesar de que no vomité, me pasé mucho tiempo pensando en hacerlo, cada vez que comía. De algún día salió la idea de que cada vez que estoy sola en la casa tengo que darme un atracón y vomitar. Comencé a vomitar cuando estaba aún en una etapa de restricción de calorías, siempre estaba hambrienta o ansiosa por comer, así que tenía sentido que cada vez que mi familia se fuera yo aprovechara para comer tanto como pudiera y luego vomitara. Pero ahora no estoy restringiendo, o al menos no tanto como antes, así que los atracones ya no están justificados, no tengo hambre. Pero si puedo hacerlo, ¿por qué no debería? Ciertamente no me ha pasado nada por vomitar, no me ha pasado nada por restringir. Puedo hacerlo, así que debería hacerlo, ¿no suena acaso demasiado lógico? A esta lógica absurda se suman mis propios sentimientos, porque a mí no me gusta vomitar, y en realidad no tengo que hacerlo, no tengo...

Descanso

La semana siguiente al cumpleaños de mi hermana me di el lujo de comer tanto como quería, solo vomité una vez en dos semanas. Pero por supuesto, cuando noté la cantidad de peso que había ganado en tan poco tiempo sentí la necesidad de hacer algo al respecto. De nuevo estoy fingiendo que como mi desayuno, pero solo le arranco pedazos al pan y el resto se lo doy a mi gatito a través de la ventana cuando llego a mi casa. A veces se me olvida y lo dejo demasiado tiempo en mi mochila, así que comienza a pudrirse y comienza a llenarse de hormigas. Mi bote de basura apesta mucho porque no lavé bien los restos de vómito de hace mes y medio, pero no importa, puedo atribuírselo a una fruta podrida que tiré hace unas semanas. Nadie se preocupa por el bote de basura de todas formas, o al menos eso espero. El 14 de abril volví a vomitar, lo hice en la noche, más o menos a las 11 pm, cuando todos dormían. Le arranqué unos pedazos al pan, o al menos ese era mi plan, porque acabé comiendo bastante,...