Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2018

La fiesta

Fui a la fiesta de una amiga el 18 de marzo. Habían todo tipo de frituras, las cuales llevaba 3 meses sin comer. Había estado haciendo "dieta" para ese día, porque era una fiesta de piscina. Cuando todos estaban en la piscina yo me senté y comí todo lo que pude, probablemente habré comido unos 3 paquetes de frituras y una bolsa de cacahuates, dos pedazos de pizza y un pedazo de pastel. Fui corriendo al baño a vomitar pero había gente al lado, así que no podía hacer ruido. Intenté hacerlo en silencio, pero todo lo que había comido era seco y no pude evitar hacer ruido. Entré en pánico, porque la familia de mi amiga sabe que estoy algo enferma y podrían sospechar de mí. Así que desistí y decidí que no haría nada al respecto, lo tomaría como mi día de hacer trampa. Ese día gané 3 kilos.

Mas avena

Hoy mi familia salió a comer sin mí, así que aproveché para prepararme un plato de avena. Esta vez debió tener cerca de 300kcal porque como planeaba vomitarla le puse mucha azúcar y leche. La comí rápido y fui al baño a intentar vomitarla, pero estuve como 15 minutos intentando y nada salía. Me pareció muy raro. Mis ojos estaban muy hinchados y mi voz casi no se oye ahora, así que estaba preocupada de que no se me pasara a tiempo. Después de dos "descargas" sentí que ya no podía más y lo dejé. Sabía peor que de costumbre y salió mucho, pero no me siento satisfecha, creo que podría haber vomitado más. Me sigo preguntando si debería seguir intentando. Esta fue tal vez la peor sesión de purga que he tenido hasta el momento, lloré y me quejé más de lo normal, no diría que fue muy doloroso, pero me sentí más miserable de lo normal. Cada vez que me...

Avena

Hoy se suponía que no comería nada. Pero cuando desperté me hicieron ir a la re inauguración de la tienda de mi familia y ahí tuve que comer una torta, estimo que tendría cerca de 800 kilocalorías, si es que no más. Más tarde, a las 6:30 bajé a comer 50g de avena con cocoa (175kcal), pero obviamente planeaba vomitarlo inmediatamente después de comerlo. No debí hacerlo. Me lo estaba preparando cuando estalló una pelea familiar, estaba muy nerviosa, no podía dejar de temblar. Cuando se calmaron las cosas me tragué la avena rápidamente y quise ir a vomitarla, pero toda mi familia estaba en la cocina y por algún motivo estaba haciendo más ruido de lo normal. He notado que cuando estoy muy nerviosa se me hace mucho más difícil vomitar. Al final no pude vomitarlo y como ya ha pasado una hora ya no tendría sentido intentarlo, tan solo lograría que el baño apeste y daría muc...

La primera vez

Esta fue la primera vez que intenté vomitar. En ese tiempo no tenía la menor idea de cómo hacerlo, así que busqué en internet y todos decían que era posible lograrlo si bebía de un solo trago un vaso de agua caliente con mostaza. Mi familia salió esa tarde, no recuerdo a dónde. Se suponía que tardarían mucho, así que aproveché para darme un auténtico y original atracón. Ocurrió muy rápido. Saqué toda la comida que podía, cereal, papa cocida, fresas, pan dulce, leche, granola, manzana, arroz, galletas, chocolate. Los chocolates los había comprado mi madre para regalarlos en San Valentín, y esto ocurrió al día siguiente, así que fue el 15 de febrero. Me comí todo el chocolate. Me bebí todo el asqueroso brevaje que había preparado, pensando que mágicamente me haría vomitar sin esfuerzo. Salí corriendo al patio asqueada por el sabor de la mostaza en el agua caliente e intenté vomitar entre la madera. Noté que no podía. Estaba desesperada porque había comido simplemente demasiado como pa...

Tupido

De nuevo era de noche, acabé de vomitar pero cuando solté la llave noté que el inodoro estaba tupido. Nadie que no haya experimentado esto capaz de entender el auténtico pánico que sentí cuando vi eso. Agarré el destapacaños y comencé a intentar destupirlo, pero no funcionó, así que comencé a echarle agua con un pequeño recipiente que había en el baño. Me costó mucho trabajo, pero conseguí que todo se fuera. Hice el típico ritual y al terminarlo, el baño se veía normal.

Puntería

Hoy me levanté a las 10:30 y esperé una hora antes de servirme media taza de leche (50kcal) y un puñado de cereal (100kcal). Me comí el cereal y con la leche que quedó me hice un café (15kcal). Planeaba que esa fuera mi única comida del día. Pero más tarde, como a las 2:30 mi familia estaba comiendo arroz con sardinas y yo también comí un poco. Estimo que fueron unas 200kcal. A las 5:30 mi madre llegó con pan tostado y mermelada. Me senté y comí un pedazo de pan con mermelada, que se convirtió en dos. Al ver que la había cagado me serví otro café y comí unas cuantas galletas, porque planeaba vomitarlo todo después. Era muy temprano para un atracón, porque normalmente ocurre en la noche y también parecería sospechoso que me estuviera bañando a esa hora, pero no quedaba de otra. Me metí al baño y me pasé unos minutos pensando si debía o no hacerlo porque después de todo aún estaba por debajo de las 600kcal permitidas seguramente y no era tan necesario, pero lo intenté de todas formas, ...

El ritual

Cuando comencé a vomitar sólo lo hacía cuando no había nadie en casa, y vomitaba tan poco que no llegaba a oler a vómito. Pero en algún momento que ya no recuerdo comencé a vomitar incluso cuando había gente en casa, y más tarde lo comencé a hacer incluso cuando había gente en la cocina, porque aprendí a vomitar sin hacer casi ningún ruido. Siempre vomito de noche, porque es por las noches cuando más hambre me da y cuando más acabo pasándome con la comida. Intento comer cosas suaves que se disuelvan fácilmente, pero aún así siempre acabo comiendo pan, y el pan es quizás lo más complicado de vomitar, porque al tragarlo se convierte en una bola densa y pesada que cuesta mucho trabajo sacar y que sale con mucho ácido que quema la garganta. Por eso odio comer pan, pero no puedo dejar de hacerlo y no entiendo por qué, antes no me gustaba el pan en absoluto. Pues bueno, termino de cenar y voy a bañarme, usualmente a las 7:30 y 8:00 de la noche, cuando ya no queda nadie en la cocina. Me met...

Ciempiés en la pileta

De nuevo ocurrió de noche, terminé de cenar y lo vomité antes de meterme a bañar. Limpié todo en el inodoro sin mucho problema, echando los acostumbrados litros de perfume y shampoo. Pero aún quedaban algunos restos de comida en el agua porque sólo había soltado la llave una vez, para no parecer sospechosa. Ya me estaba bañando, pero cuando miré hacía abajo había a pocos centímetros de mi pie un ciempiés casi tan grande como el que había visto hacía unos días en el retrete. Igualmente, quería gritar y salir corriendo, pero no podía porque aún no había terminado de limpiar la evidencia. Esta vez ni siquiera estaba el jalador en el baño, así que tuve que salir a buscarlo, sin perder de vista al ciempiés que se retorcía en la pileta. Era muy rápido, pero después de que lo golpeé por primera vez se le hizo complicado moverse. Lo golpeé con todas mis fuerzas, mi plan era partirlo a la mitad de un solo golpe para no tener que verlo retorcerse más, porque es lo que más pánico me da de los ins...

Ciempiés en el inodoro

De nuevo era de noche y había comido de más, era aún hora de la cena y en la cocina aún estaban pasando algunas personas. Dije que iría a bañarme, y era cierto, pero antes de bañarme iba a vomitar. Vomité tan silenciosamente como pude muchísimo pan, galletas y cereal que había comido (a trozos, como suelo hacerlo) y solté la llave por primera vez (a veces necesito hasta cuatro para deshacerme de toda la evidencia). Me fui a lavar las manos y los ojos para estar en condiciones de comenzar a limpiar cualquier rastro de vómito que pudiera haber dejado, pero cuando me volteé vi que del borde del inodoro salía un ciempiés negro con rojo enorme, de los más grandes que he visto y comenzaba a moverse alrededor del inodoro, tratando de salir, pero no podía. Yo le tengo pánico a los insectos y cuando los veo suelo gritar tanto que asusto a mi familia para que vayan a matarlos por mí, porque les tengo tanto miedo que ni siquiera puedo acercarme a ellos para matarlos. Cuando lo vi me paralicé, aga...

La cubeta de nuevo

Esta fue la primera vez que conseguí vomitar con relativa facilidad y bastante silenciosamente. Cuando comencé a restringir calorías en noviembre comencé a guardar en un cajón todas las cosas que no se podían descomponer en poco tiempo, como cajas de leche y jugo cerradas, barritas, galletas, etc. No eran para comerlas más tarde, tan sólo las estaba ocultando para que pareciera que las había comido y pretendía deshacerme de ellas en algún momento, o bien, comerlo todo cuando finalmente llegara a mi meta de peso. Esa noche había comido un pedazo de pan, y cuando subí al cuarto de arriba pensé inmediatamente en una caja de leche de chocolate que había guardado hacía unos meses. La saqué y la bebí rápidamente. Luego me paré y saqué la cubeta de mi ropero, metí cuatro dedos en mi garganta y comencé a toquetear todo cuanto podía, hasta que salió la leche y una parte del pan que había comida. Como no estuvo casi nada de tiempo en mi estómago, no olía tan mal. Me limpié las manos con papel...

En una cubeta

Hace varios años fui al cine y me dieron dos cubetas para palomitas junto con los boletos, aunque eran de Cars y realmente feas decidí quedármelas. Una de ellas está llena con objetos varios que no uso, la otra está vacía, guardada en mi ropero. Una noche bajé a cenar, planeaba tomar solamente un café, pero toda mi familia estaba cenando y acabé dándome un pequeño atracón: comí mucho pan, café, leche, queso y quién sabe qué otras cosas. La única razón por la que me permití hacer eso fue que creía que tendría la oportunidad de vomitar en algún lado, y tenía en mente la cubeta que está metida en mi ropero. En esa época aún no sabía provocarme el vómito, se me hacía muy complicado siquiera darme náuseas porque no metía mis dedos lo suficientemente profundo por miedo a hacerme daño. Esa noche estuve intentando vomitar por un par de minutos, mis ojos estaban llorando mucho y la cubeta estaba llenándose de saliva, pero nada de comida salía. Me di cuenta de que no podría y lo dejé, pero me...