Nervios y mucha comida
Recientemente he estado bajo mucho estrés. A pesar de que me he estado forzando a no restringir, no puedo evitar seguir queriendo al menos vomitar.
Es raro como en mi mente vomitar es menos malo que restringir (?) Supongo que mientras esté comiendo parece que soy normal ante los demás y eso es suficiente.
El otro día estaba muy frustrada con mis deberes escolares y por algún motivo se me antojó comer y vomitar. Suena muy raro porque lo es. Nunca se me había ocurrido eso tal cual. Siempre que vomitaba era más bien como una medida de emergencia (exceptuando quizás mi primera vez, que fue deliberado, pero igualmente como un recurso para comer algo y no con la intención principal de vomitarlo), pero esta vez en mi mente estaba bien claro que mi deseo no estaría cumplido hasta que también hubiera vomitado.
Antes habían cosas que no sabía vomitar. Ciertamente hay comidas que da más trabajo sacar, pero nada es imposible, actualmente no me rindo tan fácil como antes, así que no temo a no poder vomitar, como antes.
Se me antoja hacer eso, de verdad me dan ganas. Hablo de sentir que estoy tan llena que podría estallar, y unos minutos después estar vacía y tranquila. Nada me haría más feliz que una sesión exitosa y sin problemas de b/p. Suena muy enfermo pero de alguna forma en mi cabeza tiene sentido.
No es que me guste la acción de vomitar, me gusta lo que significa, sus resultados. Odio estar llena y odio estar vacía pero poder experimentar ambas me parece un buen balance.
La restricción es tan horrible no solo porque el estómago ruge y duele, sino porque ves a todos comer y una parte de ti sigue queriendo hacer lo mismo, aunque tú no quieras o no creas querer. Sí, creo que es eso lo único que me molesta de la restricción. "¿Por qué tengo hambre si no quiero comer?"
Yo no creo ser bulímica, no puedo serlo, no hago esto a diario, puedo controlarme. O quizás no.
Siempre que tengo la oportunidad vomito, aunque no tenga ningún sentido hacerlo.
Puede que esté comiendo como si estuviera recuperada pero yo sigo teniendo pensamientos trastornados. Sigo pensando todas las mañanas que ese podría ser el día en el que repare las cosas y deje de comer de nuevo, podría ser el día en el que vuelva a tomar laxantes solo porque sí, el dia en el que comience a contar las calorías de nuevo, el día en el que vuelva a hacer las cosas bien.
Yo sé que eso no es hacer las cosas bien, sé que estoy mejor ahora, pero algo en el fondo de mi cabeza no deja de gritar cada vez que como, lo que sea, en serio. Nunca puedo disfrutar la comida del todo. Llegó un punto en el que todo estaba prohibido en mi lista, así que comer cualquier cosa me hace sentir sucia, se siente incorrecto.
A veces intento no comer mucho frente a los demás, pero más tarde, por las noches, voy a como todo lo que veo, aunque no me guste tanto, aunque sea más o menos repulsivo. Y me siento asquerosa, a menos que lo vomite.
No me entiendo a mí misma. Odio comer y no disfruto haciéndolo pero lo hago compulsivamente. Y todo eso se resuelve simplemente vomitando, de verdad. Sí puedo disfrutar de la comida si se que no se va a quedar dentro de mí, y también puedo hacerlo tanto como quiera. Es asombroso, la cura a todos mis problemas. O un problema más, depende de cómo lo veas.
Sigo queriendo dejar de comer para siempre, quisiera casi desaparecer, quisiera hacer todas las cosas que no debo hacer y quisiera hacerlas peor que antes. Es como si quisiera destruirme.
Puedo evitarlo, tengo esa fuerza de voluntad, pero cada vez es más y más débil. Estoy segura de que si no viviera con miedo de ser descubierta vomitaría todo lo que como o me pasaría semanas sin comer. No puedo dejar de pensarlo, qué bien debe sentirse. Yo sé que se siente horrible pero aún así sigo pensando que debe sentirse muy bien.
Me molesta haberle contado esto a una persona a quien no debía. A veces me arrepiento de haberle dicho a mi amiga, pero creo que ella no le diría a nadie, o al menos eso espero. Pero sí me arrepiento de haberle dicho a esa otra persona, me temo que sí podría decirle a alguien. Así que bloqueé a esa persona de todos lados y planeo no volverle a ver jamás, haré como que esa parte de mi pasado jamás existió y esto será un secreto de nuevo.
Le dije a mi amiga que estoy mucho mejor, y creo que no es una mentira, mi cabello está creciendo de nuevo y mis síntomas de mala nutrición ya desaparecieron. Pero no comenté el pequeño detalle de los atracones. Ups.
Estoy bajo control, de verdad.
Pero no me estoy controlando bien.
No sé qué estoy haciendo, quisiera estar bajo control.
En serio está siendo muy difícil últimamente.
Comentarios
Publicar un comentario